¿Qué son las cláusulas abusivas?

Escuchamos por el eco que ha supuesto la reciente sentencia que nos viene de la Unión Europea, que las cláusulas suelo de los préstamos hipotecarios de algunas entidades de crédito, son abusivas. Nos llevamos las manos a la cabeza, corremos a nuestra escritura de préstamo hipotecario para saber si nos la han colado…

Hasta ahí todo bien, pero… ¿Somos conscientes de lo que es una cláusula abusiva? ¿Sabemos la cantidad de cláusulas abusivas que nos “tragamos” a lo largo de nuestra vida?
Seguro que no, y vamos a intentar aclarar el tema en nuestro nuevo post de L&C

Una cláusula abusiva, hay que empezar aclarando, solo se puede dar en un contrato entre un agente económico, y un consumidor. No vale cualquiera para ser consumidor, sino que es aquel que va a destinar el producto o servicio objeto de ese contrato, a un consumo final y propio, sin que quepa que sea destinado a ser parte de una actividad económica con ánimo de lucro.

A partir de ahí, ojo, existen zonas grises que la jurisprudencia va limitando. Un arrendador no es un consumidor, aunque viva de sus rentas. Tampoco alguien que vende algo en E Bay, por ejemplo, de manera esporádica, aunque exista ánimo de lucro, deja por ello de ser consumidor respecto a su compañía de transportes del producto.

Cuando ese consumidor contrata con un agente económico, y ese contrato es redactado y propuesto por ese agente económico, normalmente una empresa, estamos hablando de un contrato de adhesión.

Son las llamadas “condiciones generales”, parrafadas que la gente no se lee y que ocultan, algunas veces, más de las deseables, auténticas trampas contrarias a la buena fe y que producen un desequilibrio entre los derechos del consumidor y las obligaciones de la empresa con la que contrata, siempre en favor de esta última.

A esas claúsulas, que no han sido negociadas, que van en perjuicio del consumidor, y que son contrarias a la buena fe, es a lo que llamamos cláusulas abusivas: sean las cláusulas suelo, la que permite al banco amortizar todo el préstamo por un impago, la que permitiera que la compañía de teléfonos cambie tu contrato sin previo aviso sin darte derecho a su resolución, o que el gimnasio de la esquina sea exonerado de toda responsabilidad por el cliente en caso de accidente en sus instalaciones.

¿Cuál es la consecuencia de que en nuestro contrato exista una cláusula abusiva? Que puede ser declarada nula, si el Tribunal entiende que entra en los criterios antes mencionados. La normativa al respecto señala ejemplos de cláusulas abusivas, pero pueden ser muchas las clases, y nos las encontramos más de lo que pensamos.

A veces nos enteramos porque son noticia, en especial si afectan a grandes compañías, pero la mayoría de las veces pasan desapercibidas… porque ni siquiera leemos lo que contratamos.

COMBATIR LA VIOLENCIA DE GÉNERO DESDE UNA PERSPECTIVA MULTIDISCIPLINAR: LA PSICOLOGÍA Y LA ABOGACÍAEl dominio público y los derechos de autor