Hoy en día, como todos los escritores sabemos, la explotación de una obra no se termina en el papel. Aunque el principal caudal de ventas sigue llegando de la edición en este tradicional soporte, ya ejerce un papel importantísimo en la jungla virtual en la que estamos inmersos el denominado Ebook, el libro digital. Y también las tendremos que negociar en nuestros contratos.

Y no solo eso: también el almacenamiento en la nube, audiolibros para invidentes, libros resumen para aprender idiomas, serialización radiofónica y, ojo, otras modalidades que puedan estar en desarrollo o llegar con el avance de la técnica.

Por eso, es muy importante que, en el contrato de edición que se firme con la editorial se tengan muy en cuenta qué va a ocurrir con estas distintas modalidades.

Por supuesto, si nada se pacta en el contrato respecto a alguna modalidad, querrá decir que ésta no ha sido cedida y nos seguirá perteneciendo, pues recordemos que las cesiones de derechos de explotación de nuestras obras han de ser expresamente pactadas por escrito y aceptadas por nosotros, de lo contrario no existen y, por supuesto, no nos vinculan.

Se han dado casos, por ejemplo, de explotación con gran éxito de la edición digital de una obra “encadenada” en su edición en papel por una editorial que la infrautilizaba. Alguno muy cercano a mí, y ese hecho significó la resurrección de la obra.

Si, por el contrario, la editorial insiste en que le cedamos en exclusiva la explotación de la obra en digital, o en otras modalidades, lo primero que deberemos estudiar es, si, efectivamente, dicha editorial, por su trayectoria o costumbres, tiene intención de hacerlo.

Si tenemos dudas y capacidad de negociación al respecto, lo aconsejable es colocar una clausula limitativa, bien de duración de dicha cesión en exclusiva, bien condicionándola a que, efectivamente, dicha explotación se realice en un plazo de tiempo determinado (por ejemplo, seis meses desde la primera edición en papel), bajo pena de que, si no fuera así, los derechos sobre esa modalidad volvieran a nuestras manos.

Como siempre, quedamos a vuestra disposición en nuestro gabinete jurídico de derecho literario en www.javierlacomba.com y en derecholiterario@gmail.com para vuestras cuestiones legales a la hora de editar.